Jacobo González-Robatto PeroteVox
Diputado
«Por eso conviene no perdernos en grandes palabras. La pregunta no es si el Gobierno encuentra un dato bonito del que poder presumir. La pregunta es si el español medio vive mejor, y la respuesta es no. No vive mejor quien llega cada vez más justo a final de mes, quien compra lo mismo, pero paga muchísimo más. Esa, señorías, es la economía real; esa es la que lleva demasiado tiempo deteriorándose, porque cuando los precios suben más que los salarios, la economía no mejora. Ahora se pretende utilizar el escenario internacional como contexto para esta excusa y resulta que la guerra de Irán sirve para explicar todo, para justificar todo y para tapar todo. (Aplausos). Señorías, no puede servir como una cortina de humo, no puede convertirse en la coartada puntual de quienes llevan años aplicando malas políticas, ya que parece la mayor hipocresía de este Gobierno con este decreto que traerán el jueves. El PSOE ve en cada desgracia una oportunidad para sacar un rédito político y para hacer caja. Están aprovechando ustedes esta guerra para no hablar de su corrupción ni de su pésima gestión, para intentar envolver en urgencia internacional lo que en realidad no es más que el fracaso acumulado de años de malas políticas y hacer caja porque vuelven a actuar con parches, pero sin afrontar de verdad el problema de fondo. Este es el problema. Si la guerra se alarga, este decreto no resuelve nada de manera estructural, solo compra un poco de tiempo, solo maquilla y solo aplaza. (Aplausos). Esa, señorías, es la verdad. Las familias españolas ya venían castigadas de antes, ya venían sufriendo, ya venían perdiendo poder adquisitivo y soportando el encarecimiento de la vida mucho antes de esta crisis. Por tanto, no aceptaremos las trampas, no aceptaremos que ahora quieran presentar como sobrevenido lo que lleva años incubándose. El problema de fondo no empezó con Irán, empezó cuando se asumió como normal que la vida de los españoles se encareciera sin descanso, cuando se aceptó que los salarios no acompañaran, cuando se gobernó de espaldas a la economía cotidiana. Además, hay otra evidencia. Mientras los españoles se aprietan el cinturón, el Gobierno intenta compensar su debilidad exterior con una gesticulación, mucho discurso, mucha pose, mucha soflama, pero en el panorama internacional, por desgracia, España no pinta nada, no lidera, no decide, no marca el rumbo, no condiciona absolutamente nada. Por eso, estas abundantes soflamas antibelicistas del Gobierno son prácticamente irrelevantes, irrelevantes fuera e inútiles dentro, porque un Gobierno que no sabe proteger a sus familias frente al alza de los precios difícilmente puede dar lecciones al mundo.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.