Diputado
«Señor presidente, todos los que le dan las gracias: las organizaciones terroristas de Hamás y Hizbulá, los hutíes y los secuaces de Maduro; le falta el aplauso del régimen norcoreano. (El señor Hernando de Miguel: ¡Es el ingeniero!). Aunque tiene dudas de cómo le juzgará la historia, como a Nelson Mandela no creo. Por cortesía, excuso mencionar con qué otros personajes le compararán. Por cierto, se ha olvidado usted de mencionar a las miles y miles de personas asesinadas por el régimen de Irán. (Aplausos). Porque, salvo con los que le acabo de citar, usted es radicalmente conflictivo. Tiene un conflicto en la Unión Europea: ni le llaman. Tiene un conflicto en la OTAN: no le creen. Tiene conflicto en América del Sur y en América del Norte. Tiene una crisis diplomática en dos ministerios. Tiene un conflicto en el Magreb y otro en Oriente Medio, ya son dos continentes más. No ahuyenta el conflicto ni en su casa: conflicto dentro de su partido, con sus socios de investidura y en su propio Gobierno. Tiene conflicto con las Cortes, a las que ignora; con el Poder Judicial, al que insulta; con los medios de comunicación, a los que quiere censurar. Tiene un conflicto permanente con los grandes problemas de España: con la vivienda, con los servicios públicos, con la financiación, con la inmigración, y no soluciona ninguno. Por eso ha decidido entregarse a causas universales. Pero es que también está en conflicto con la paz, porque lo único que ha hecho usted es enfrentar a todos los españoles, señor Sánchez. (Aplausos).»
Fragmento 1 de 9 de esta intervención.