Diputado
«Lo hemos visto con el Real Decreto Ley de Ayudas Urgentes: ha tardado casi un mes para hacer algo, y ni este tiempo ha servido para ahorrarnos bochornos. Citaré algunos de ellos. El primero: no han sido capaces ni de ponerse de acuerdo en el diagnóstico. Señor Sánchez, ¿no va a ser para tanto, como dijo el señor Cuerpo, o va a ser un drama, como nos está contando usted? Segundo bochorno: el 50 % de las bajadas fiscales será asumida por las comunidades autónomas. Señores nacionalistas, viene aquí a hablar de 5000 millones y la mitad no son suyos. (Risas). Tercer bochorno: hemos visto a todo el Gobierno reírse literalmente de las propuestas del PP por bajar impuestos y luego acaban aprobando buena parte de ellas. (Aplausos). Señora Montero, aclárenos: ¿bajar impuestos es absurdo o es progre? Señor Rufián y señora Belarra, sabíamos que su proyecto para levantar la ultraizquierda perdonaba la corrupción, pero ¿también aceptan rebajas fiscales? ¡Qué novedad! (Aplausos). Cuarto bochorno: el enfado de SUMAR, grande en intensidad pero, en tiempo, bueno... Supongo que los ataques de dignidad con coche oficial duran menos, ¿verdad, señora Díaz? (Rumores.-Aplausos). Por cierto, señor Sánchez, mucho superhéroe, pero le garantizo que si un miembro de mi Gobierno se niega a participar en el Consejo de Ministros no vuelve a entrar jamás. (Aplausos.- El señor De Olano Vela: ¡Muy bien!). El último bochorno es el más lamentable: transportistas, agricultores, mineros, industria o marineros afrontando solos la subida de precios durante semanas. Para comprar apoyos que le mantengan en la silla siempre va a usted a toda velocidad, pero para ayudar a los trabajadores nunca tiene prisa.»
Fragmento 5 de 9 de esta intervención.