Diputado
«En fin, el señor Sánchez es capaz incluso de ir más allá; incluso es capaz de crear un conflicto comercial con nuestros principales socios y ocasionar con ello un perjuicio terrible a nuestras empresas, a nuestros trabajadores y a los hogares de los españoles, porque todo esto le da absolutamente igual. Como los peores belicistas de la historia, el señor Sánchez quiere la guerra porque el ruido de las explosiones oculta sus corruptelas, sus crímenes, sus traiciones y la situación a la que ha condenado a los españoles. (Aplausos). Las bombas del exterior evitan que se hable de lo que pasa en el interior, de lo que el señor Sánchez ha hecho que pase en el interior: de la guerra social que practica contra el español de a pie. Y es que las bombas del exterior impiden a veces que se hable del destrozo que ustedes han causado a todo cuanto funcionaba correctamente en España, como los servicios públicos, pensados para un país que ya no existe -de cinco, seis o siete millones menos de habitantes que ahora- y que se ha visto invadido y anegado por la inmigración ilegal masiva. Usted se abraza a Oriente Medio para que no se hable de las consecuencias sociales que tienen sus políticas de fronteras abiertas, por ejemplo. Es una política que sufren hoy en sus carnes los pacientes que esperan angustiados durante meses y meses una prueba médica, las personas que necesitan una intervención quirúrgica que muchas veces llega demasiado tarde o las abuelas que aguardan durante años las ayudas de la dependencia y que, a veces, mueren antes de que les sean concedidas.»
Fragmento 2 de 12 de esta intervención.