Diputado
«Igual que su corrupción, su ideología también mata, porque sacrifica a los españoles en el altar de su fanatismo climático y, con ello, sacrifica también la viabilidad de nuestra economía, nuestra agricultura y nuestra industria, y solo trae pobreza, miseria y escasez porque son ustedes los enemigos del desarrollo y de la abundancia, la izquierda de las cavernas. (Aplausos). Le reconozco, de todas formas, que en eso de la adoración del fanatismo climático no ha estado usted solo, porque, aunque parezca mentira, al señor Feijóo, a través del Grupo del Partido Popular Europeo, le costó poco acabar votando a una comisión en la que también se incluía a Teresa Ribera, sacerdotisa de lo verde, es decir, sacerdotisa de Forestalia y de los barrancos de la dana. Parecerá mentira, o no, que el señor Feijóo y el Partido Popular participaran de los mismos mitos, de las mismas cantinelas y de la misma destrucción de nuestra riqueza, como hace, por ejemplo, Moreno Bonilla en Andalucía al arrancar cientos de miles de olivos. Participan, en definitiva, del mismo evangelio 2030, como diría su compañero Margallo. ¿Cómo se entiende, si no, que hayan hecho inviable Almaraz o lo que hicieron con Garoña? ¿Cómo se entiende lo que han hecho con infinidad de centrales térmicas? ¿Cómo se entiende la negativa permanente a un plan hidrológico nacional? ¿Qué futuro tienen para los españoles? ¿Cómo se atreven, en definitiva, unos y otros, a hablar de guerras lejanas, donde no pintan nada y donde nadie nos espera, cuando han destruido de la mano la prosperidad de nuestra nación?»
Fragmento 4 de 12 de esta intervención.