Diputado
«Le decía, señor Sánchez, que, de todos los disfraces que usted se pone, el que peor le queda es el de líder de la internacional pacifista, porque cuando se posiciona en asuntos internacionales de quien usted recibe el aplauso es de los asesinos, de los talibanes, de los de Hamás y de los ayatolás, es decir, de todos los amigos de la paz y la libertad en el mundo, de los que ponen su foto en los misiles que matan a gente. ¿Se saltó Irán el derecho internacional al matar a treinta mil civiles? Usted no ha hablado de eso. ¿Cumplía con el derecho, según usted? Estaría bien que nos dijera algo. En conclusión, señor Sánchez, usted no quiere la paz, no la ha querido nunca. Lo que quiere es ruido, porque le conviene, como a Zapatero le convenía la tensión. Son de la misma pasta. Cada crisis internacional es para usted una cortina de humo y cada conflicto es solo un escenario en el que ponerse un disfraz de estadista y protegerse, mientras España se pudre por dentro y los españoles sufren. Cuanto más se habla de Irán, de Groenlandia o de lo que sea menos se habla del recorrido vergonzoso y vergonzante que usted ha hecho hasta traernos aquí: de las saunas que financiaron su carrera política, según Koldo, hasta la destrucción de la clase media; patrocinada por esas mismas saunas, de las tesis plagiadas a la nación arruinada; del Peugeot al récord de pobreza infantil; del amaño de las primarias, según Koldo, a los más de cuarenta y cinco muertos en el crimen de Adamuz; de sus pactos con Bildu a la tercermundización de los servicios públicos; de los siniestros negocios o sus sucesivas manos derechas -todas en la cárcel- a la destrucción de nuestra soberanía nacional; de las comisiones por las mascarillas cuando la gente moría por la pandemia a los indultos y amnistías de criminales; de su mujer y su hermano enriqueciéndose a costa de los españoles a sus deudas inconfesables con Marruecos; de Tito Berni a los socavones en las carreteras y la rotura de las vías; de Koldo y Ábalos al récord de españoles que todavía viven con sus padres; del escándalo de Plus Ultra y las maletas de Delcy a los muertos de la dana; y del grito ese de 'somos feministas porque somos socialistas' a la liberación de cientos de violadores y a la importación de innumerables agresores sexuales. Es tan terrible su legado, son tantos sus crímenes y es tal su destrucción que en torno a usted podría construirse un nuevo arquetipo de lo que es un mal gobernante. Es algo digno de ser estudiado que alguien en tan poco tiempo haya podido hacer tanto daño a su país. Lo peor es que sabemos que aún hará más daño.»
Fragmento 10 de 12 de esta intervención.