Verónica Martínez BarberoSumar
Diputada
«Como portavoz de SUMAR, he de decir que me siento orgullosa de que nuestro Gobierno se plantara desde el primer momento y dijera, con contundencia, no a la guerra. Hemos dicho no a la invasión criminal rusa en Ucrania, hemos dicho no al genocidio en Gaza y ahora decimos no a la guerra contra Irán y Líbano. Esto se llama coherencia, se llama tener una política exterior basada en el derecho internacional y el respeto a los derechos humanos. Por eso, por coherencia, señor presidente, discrepamos de su parecer en relación con el Sáhara, como sabe. Y por coherencia quiero detenerme un momento en Cuba. Lo que está ocurriendo en Cuba es un bloqueo criminal, un asedio medieval contra un pueblo entero y un crimen prohibido por el derecho internacional. (Aplausos). ¿Qué petróleo tiene Cuba? ¿Qué amenaza supone Cuba para los Estados Unidos? Ninguna. Es que esto no va de seguridad, va de pura humillación. Es un ejercicio de matonismo. Va del placer obsceno de castigar a un pueblo que no se arrodilla. Ante este asedio que está sufriendo el pueblo cubano, señor presidente, la pregunta es muy simple: ¿dónde está España? ¿Qué pasa con la solidaridad hispano-cubana? ¿Dónde está España cuando a un pueblo hermano se le quiere doblegar con asfixia, hambre y un colapso energético? Señor presidente, tenemos que actuar porque, frente a quienes bloquean, también hay quien acompaña. Ahí está la flotilla internacionalista que lleva ayuda humanitaria a Cuba, cuando otros solo llevan amenazas. Señor presidente, lo que está en juego en Cuba va mucho más allá de Cuba, igual que en Gaza, igual que en Sudán, igual que en el Sáhara Occidental: lo que se está decidiendo es si la dignidad humana va a seguir siendo un principio universal o va a quedar reducida a una excepción geopolítica.»
Fragmento 2 de 8 de esta intervención.