Verónica Martínez BarberoSumar
Diputada
«Señora presidenta, voy terminando. Quiero dirigirme a mis compañeras y compañeros de la izquierda de este hemiciclo. Quiero saludar las iniciativas que en estos meses han puesto de manifiesto la necesidad de caminar juntas y juntos. Quiero agradecer a mis compañeros y compañeras de Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y Comuns que dieran un paso al frente el pasado 21 de febrero y dar las gracias a mis compañeras y compañeros de Compromís, CHA y Més, Bildu, BNG, Podemos y Esquerra Republicana. Gracias. Sabemos que no podemos permitir que estos vendepatrias que no tienen más amo que el dinero lleguen al poder. Ahí fuera hay un pueblo progresista que nos está reclamando que estemos a la altura y tenemos que hacer todo lo posible para que España siga siendo un país democrático de esos que avanzan en derechos. Nosotras, desde aquí, nos comprometemos a estar a la altura con inteligencia, con sensibilidad y con un poquito de ternura como nos decía a algunas este sábado Yolanda Díaz. Porque hay quien se está peleando en la calle, hay quien lo pelea en este Parlamento y algunas lo peleamos en el Consejo de Ministros, pero tenemos claro que somos parte de una misma cosa; somos la misma cosa, con todos sus matices y sus diferencias. Y sabemos que lo que viene de frente es una democracia más débil, una sociedad más cruel y una política más cobarde. Frente a esto, cuidar la mayoría democrática es cuidar la posibilidad de que este país siga avanzando, y eso requiere unidad; requiere unidad frente a quienes usan el acoso, la intimidación y la violencia para disciplinarnos, en especial a las mujeres. (Aplausos). Cuando persiguen a una mujer por hablar claro, por opinar o por ocupar el espacio público no están atacando solo a una persona, nos están lanzando un mensaje a todas: calla, apártate, vuelve a tu sitio. Eso no va solo de machismo, va también de una ofensiva reaccionaria que quiere una democracia con menos voces, con menos libertad y con menos mujeres incómodas. Por eso, hoy quiero decirlo claro: no van a conseguirlo. No van a amedrentar a Rita Maestre por plantarle cara a una derecha y a una ultraderecha que quieren un Madrid más desigual, más caro y más cruel. Tampoco van a amedrentar a Irene Montero o a Ione Belarra. No lo van a hacer con Tesh Sidi o con Aina Vidal. No van a callar a Cristina Fallarás ni a Ana Requena, ni a Carolina Pecharromán, ni a Luciana Peker, ni a Marta Nebot, ni a Carla Galeote, ni a Sara Plaza, ni a Cristina Monge. No las van a callar. (Aplausos). No van a callar a Sarah Santaolalla. No van a silenciar a las estudiantes de la Complutense ni a la Comisión 8M de Madrid. Ni a ellas ni a tantas otras. No nos van a callar. Y no lo van a hacer porque podemos discrepar, podemos tener diferencias políticas, pero tenemos claro que si nos tocan a una, tocan a todas; que cuando van a por una, van a por todas. (Aplausos). Porque nos quieren solas y nos van a tener juntas, más unidas que nunca, más claras que nunca, más dispuestas que nunca a defender la democracia, el feminismo y el derecho de las mujeres a hablar sin pedir permiso. Este país no va a retroceder, no va a dejarse atemorizar por su odio y su violencia. No vamos a volver al silencio y al miedo. Vamos a avanzar con más democracia, con más feminismo y con una izquierda que tiene un proyecto de futuro, de dignidad y de derechos. Muchas gracias. (Aplausos.-Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Plurinacional SUMAR y de algunos miembros del Gobierno puestos en pie).»
Fragmento 8 de 8 de esta intervención.