Patxi LópezPSOE
Diputado
«Todo esto era lo que querían derogar. Y sí, había alguien al frente de todo esto. Había alguien que lideraba todos estos avances; que iba a Europa a reclamar recursos y los conseguía; que adoptaba y arriesgaba políticas para recuperar la concordia y funcionaban; que se ponía del lado de los más vulnerables y al que se le cabreaban los poderosos. Sí, alguien que tiene un proyecto de país, que marca rumbo y dirección y se llama Pedro Sánchez, presidente de todos los españoles y españolas y, para nuestro orgullo, secretario general de todos los socialistas de este país. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista, puestos en pie). Sí, y frente a esto, señor Feijóo, su programa era simplemente derogar el sanchismo. Pero entiéndalo de una vez: derogar no es un proyecto político. Derogar no es construir, no es avanzar, no es proponer algo nuevo, es simplemente retroceso e involución, nada más. Yo he contado alguna de las cosas que ha puesto en marcha el Gobierno progresista y ahora, señorías del PP, ¿me podrían decir qué han aportado ustedes a la política española en los últimos cuatro años? (Rumores). ¿Cuál es la impronta que han dejado en este país? Porque usted, señor Feijóo, desde que llegó no ha sostenido ni una sola propuesta política propia, ni una sola posición política propia; ni cuando llegó a un acuerdo para renovar el Consejo General del Poder Judicial, ni cuando dijo que había que buscar el encaje de Cataluña en España, ni cuando avaló la mesa de diálogo, ni cuando anunció contactos con Junts, ni cuando ocultó sus llamadas al PNV. En cuanto oyó a una presidenta y a un tertuliano manifestarse en contra, se tuvo que comer todas sus posiciones. (Aplausos). No ha mantenido ni una sola. La única que le han dejado mantener ha sido la de pactar con VOX en todos los sitios en los que sumaban. Esta es la gran aportación que ha hecho usted a la política española. Usted no ha viajado al centro. Usted ha llevado al Partido Popular todavía más a la extrema derecha, y eso que era difícil, pero es lo que ha hecho. Y para que no diga que cuando digo esto insultamos a los presidentes de las comunidades del Partido Popular, usted es el responsable de que existan estos gobiernos y, por lo tanto, usted es el responsable de que la censura haya vuelto a la cultura en nuestro país y se prohíban obras de Virginia Woolf o de Lope de Vega. Usted es el responsable de que se supriman becas para comedores escolares, pero de que se pongan en marcha talleres para fabricar banderillas, como gran expresión y aportación al orgullo patrio. (Aplausos). Usted es el responsable de gobiernos donde se suprimen los puntos violetas, los servicios para la lucha contra la violencia machista o las ayudas a las víctimas porque, según su socio, esta violencia no existe, y ya van, en lo que va de año, 52 mujeres asesinadas, víctimas de esa violencia que no existe para ustedes. (Aplausos). Usted es el responsable de gobiernos que perdonan impuestos a los ricos -sucesiones y patrimonio- a costa de negar ayudas a los más vulnerables. Usted es el responsable de gobiernos que se cargan la legislación LGTBI, dejando a este colectivo desamparado frente al odio y la intolerancia que, desgraciadamente, muchas veces acaba en agresiones violentas. Usted es el responsable de los retrocesos que se están produciendo en todas las comunidades y ayuntamientos que gobiernan con VOX. Pero, eso sí, luego se rasgan las vestiduras y convocan actos para defender la igualdad de los españoles; ¡igualdad, señor Feijóo! Deberían haber aprendido ya que nadie es libre y nadie es igual si es esclavo de la necesidad. Si no se tienen las necesidades básicas cubiertas, la atención a tu salud cuando caes enfermo, la posibilidad de estudiar y formarte según tus capacidades, tener una pensión cuando eres mayor y ya no estás en el mercado laboral o poder ser atendido cuando eres una persona dependiente, nunca vas a tener la posibilidad de ser libre para elegir, nunca serás igual a otro que se puede pagar la sanidad, la educación o las atenciones en el mercado privado. Así que entiéndanlo de una vez, la igualdad no se defiende en manifestaciones de partido, la igualdad se defiende votando a favor de subir las pensiones, de subir los salarios, aumentando las becas y no recortándolas, reforzando el sistema público de salud, llenando de recursos y financiación la atención a la dependencia o poniendo en marcha el ingreso mínimo vital. (Aplausos). Así se defiende la igualdad, con todo lo que ha hecho este Gobierno y con todo lo que ustedes votaron en contra. Así que sigan manifestándose para apoyarse a sí mismos, pero no serán más que eso, manifestaciones de autoayuda, de autoapoyo, porque ustedes tomaron el nombre de España en vano y la convirtieron en una pulserita rojigualda. Ustedes tomaron el nombre de la libertad en vano y la redujeron a tomarse unas cañas. No tomen ahora el nombre de la igualdad en vano, porque de igualdad no les queda ni la pancarta. (Aplausos).»
Fragmento 8 de 12 de esta intervención.