Pedro SánchezPSOE
Presidente del Gobierno
«Esta, señorías, no es nuestra guerra -lo sabemos todos los que estamos aquí presentes y, sin duda alguna, muchos ciudadanos que nos están viendo-, pero los españoles sí son nuestra gente, y cuando la gente necesita protección no caben cálculos ni excusas ni silencios cómodos, solo cabe una cosa: estar a la altura. Por eso, a quienes han sabido decir 'No a la guerra', les digo que ahora toca dar el siguiente paso: No a las consecuencias de esta guerra protegiendo a la clase media y trabajadora de nuestro país. Y a quienes no han tenido el valor de decir no a esta guerra injusta, les digo algo aún más claro: al menos tengan el coraje de no volver a fallar. Si no se atrevieron a defender la paz, no se atrevan tampoco a darle la espalda a su propio pueblo. Callar ante una guerra injusta es grave; de hecho, señorías -antes se ha dicho aquí-, tengo el honor de decir que este Gobierno y el partido al que represento siempre han apoyado causas dentro de la legalidad internacional, y hay momentos, señorías -como ha dicho antes el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista-, en los que la política se reduce a lo esencial; a lo esencial con claridad. Antes lo decía algún otro portavoz: a lo esencial, con claridad. Se trata de elegir entre proteger o abandonar; estar o desaparecer; servir o rendirse a los intereses de otras agendas que no son las nuestras. Mañana es uno de esos momentos en los que la política se reduce a lo esencial, a lo básico, y creo que no podemos fallar. Ninguno de los diputados y las diputadas que pertenezca a cualquier grupo parlamentario puede fallar. Nosotros no lo vamos a hacer mañana. Que cada uno vote en conciencia, pero que nadie diga después que no sabía lo que estaba en juego, porque es mucho lo que está en juego. Nada más y muchas gracias. (Aplausos.- Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Socialista y de los miembros del Gobierno, puestos en pie).»
Fragmento 4 de 4 de esta intervención.