Diputado
«Sanidad para todo mundo, pero para Antonio, un fontanero autónomo de 58 años que tiene las rodillas destrozadas de trabajar y necesita una prótesis, para él meses y meses en una lista de espera interminable. Una infiltración como mucho y para casa. Si no puede apenas trabajar del dolor que soporta cada día, si no puede pagar las facturas, si no puede sacar adelante a su familia que ni se le ocurra quejarse que lo van a tachar de ultra. Porque desde que está gobernando Sánchez han entrado cuatro millones de extranjeros en España y tenemos las mismas camas, los mismos hospitales y los mismos centros de salud. Y ahora quieren meter otro millón más. Así nos está yendo. Si cuando vas a urgencias te tienes que pasar horas con tu hijo pequeño llorando en brazos o tienen a tu madre en un rincón durante horas en una silla destartalada o te toca estar en una cama o en un pasillo sin ninguna intimidad o eres el único español en la sala de espera tampoco te quejes porque te dirán facha. (Aplausos). Esa es la realidad de hoy en día en nuestra sanidad. Han convertido España en una gigantesca sala de espera donde los españoles solo tienen derecho a pagar, a esperar y a callar. Luego ponen el grito en el cielo porque muchos españoles deciden sacarse un seguro privado. De aquellos barros estos lodos. No se equivoquen, la situación de la sanidad española no es casualidad, es responsabilidad directa de quienes han gobernado este país y las distintas comunidades autónomas. Porque lo que hoy viven millones de españoles no ha aparecido de un día para otro, lo han construido ustedes decisión tras decisión, ley tras ley, abandono tras abandono. Y el resultado es el que es, un sistema sanitario saturado, tensionado e incapaz de responder a tiempo.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.