Eloi Badia CasasSumar
Diputado
«Y, por si eso fuera poco, tienen la desfachatez de proponer que los impactos de su guerra ilegal se paguen bajando impuestos. Es decir, recortando servicios públicos. Que la guerra se pague con camas de hospital, con listas de espera, con plazas en la educación pública, recortando la igualdad de oportunidades. Piden bajar los impuestos a los poderosos, a las centrales nucleares, a las grandes eléctricas, a los más pudientes y cargar la factura sobre la clase trabajadora. Mientras, ustedes aplauden guerras ilegales, votan sistemáticamente contra la clase trabajadora y las mayorías sociales; en contra de la subida de pensiones; en contra del salario mínimo; en contra de los contratos indefinidos; en contra de la vivienda pública; en contra de la bonificación del transporte público. Y podría seguir así un buen rato. Igual que mañana votarán en contra del escudo social, en contra de 5000 millones para ayudar a familias y a sectores afectados. Prefieren proteger los beneficios de los oligopolios antes que a la gente. Y esos pocos que se van a forrar tienen nombres y apellidos: Repsol, Iberdrola, Endesa, Naturgy, EDP. Todas ellas de capitales extranjeros y con beneficios que superan los 15 000 millones de euros. Pero esto no es un caso aislado ni dos empresas; es un sistema. Los mismos fondos estadounidenses, BlackRock, Vanguard, State Street controlan estas energéticas y otros sectores estratégicos como la defensa. No se presentan a elecciones, pero controlan los consejos de administración y deciden sobre nuestras vidas. Y ustedes se ponen a su servicio, con la esperanza de que algún día les dejen sentar en la partida del monopolio que los señores de la guerra están jugando.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.