Carlos Flores JuberíasVox
Diputado
«Con la venia, señora presidenta. Señorías, el infierno está empedrado de buenas intenciones, dejó dicho Samuel Johnson. Y, en efecto, a menudo emprendemos acciones inspiradas por los más nobles sentimientos que, sin embargo, acaban generando resultados desafortunados. Estoy seguro de que todos ustedes en este hemiciclo tendrán en mente un ejemplo de alguna norma que, ideada con la mejor de las intenciones, pero desarrollada con una mala técnica legislativa o sustentada en una comprensión equivocada de la realidad o confrontada con una coyuntura social cambiante, acabó generando resultados catastróficos. Pero, si no se les ocurre ninguna, déjenme que yo les refresque la memoria. ¿Qué tal la Ley Orgánica 3/2021, de eutanasia, ominosamente votada en esta Cámara el 18 de marzo de 2021? Una ley ideada para aliviar el sufrimiento de ancianos o enfermos terminales en los últimos compases de su vida y que hoy va a ser utilizada para [ejecutar] 1 a una muchacha de 25 años. (Aplausos). La próxima vez que suban a esta tribuna para hablarnos de derechos humanos, de que los derechos no se debaten, de que los derechos no admiten retroceso; la próxima vez que se suban a esta tribuna, señora Velarde, señor Legarda, señora Nogueras, señora Vallugera, señor Santiago, para hablarnos de dignidad, recuerden que hoy, en España, va a ser [ejecutada] 2 una muchacha de 25 años, gracias a la ley que ustedes votaron. (Aplausos). Pero estense tranquilos que no es este el caso.»
Fragmento 1 de 6 de esta intervención.