Mario Cortés CarballoPP
Diputado
«El espíritu del reglamento europeo es noble: proteger a los usuarios, asegurar la transparencia de las plataformas digitales y evitar los abusos de las grandes plataformas, pero lo que este proyecto hace es otra cosa. Aquí no se trata de forzar libertades, sino de dar a un órgano administrativo la capacidad para ordenar la retirada de contenidos, suprimir cuentas y exigir el acceso a datos personales y algoritmos, es decir, herramientas que afectan directamente a la libertad de expresión, al pluralismo digital y, en definitiva, a la democracia. Por eso, señorías, no podemos ser ingenuos. No podemos fiarnos de que el Gobierno no tenga la tentación de controlar políticamente la CNMC y de usarla como instrumento de censura. ¿Quién se fía ya del Gobierno más tramposo, sectario e intervencionista que ha tenido la historia de la democracia? (Aplausos). Y no lo hacemos porque, precisamente, la experiencia reciente nos enseña que este Gobierno no ha parado de intentar corromper los organismos independientes y sustituir su función técnica por un servilismo político. ¿Acaso no vimos cómo el CIS pasó de ser un centro demoscópico respetado a un instrumento de propaganda y manipulación al servicio del Partido Socialista? O TelePedro, donde la neutralidad y la independencia han dejado paso a contratos con productoras amigas y a hacer contenido exclusivamente del agrado y del interés del Gobierno. (La señora Montesinos de Miguel: ¡Muy bien!). ¿Y qué decir de la Fiscalía General del Estado? Pues eso. Incluso la AIReF, donde el Gobierno ha nombrado un alto cargo del Ministerio de Hacienda -atentos- para supervisar las cuentas del Ministerio de Hacienda. ¿Alguien cree que va a encontrar alguna irregularidad? Lo han hecho, creo yo, para que la señora Montero no tenga que seguir dando explicaciones como, por ejemplo, si va a dejar el escaño, que entiendo que es ese que está vacío ahí. ¿De qué tiene miedo la señora Montero? ¿Va a dejar o no va a dejar el acta? Nos interesaría que nos lo dijera. (La señora Montesinos de Miguel: ¡Muy bien!).»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.