Marc Lamuà EstañolPSOE
Diputado
«Proponemos, por lo tanto, estudiar, documentar y difundir el 'bibliocausto' español con rigor histórico, y también reconocer el compromiso de quienes defendieron la cultura en condiciones de persecución: libreros, bibliotecarios, editores, autores, quienes frente al miedo, eligieron la dignidad; quienes frente a la censura, eligieron la palabra; y quienes frente a la barbarie del fuego, eligieron siempre la cultura. Y antes de que salgan los de 'esto es remover el pasado', no: esto es entender el pasado para proteger el presente y para garantizarnos un futuro. Y yo entiendo que las señorías del PP no tienen ningún problema -seguro- en condenar la quema de libros en España. Su problema es que luego deben mirar a la bancada que está a su derecha, la que les tiene que garantizar Gobiernos, la que les tiene atenazados y subyugados a unas ideas de extrema derecha que manchan España tanto como la manchó la quema de libros durante el franquismo. (Aplausos). Y hoy, que vemos diariamente esos discursos que banalizan la memoria de la Dictadura, intentos chusqueros de reescribir nuestra historia, vivimos ataques constantes a la cultura y al pensamiento crítico en nuestros pueblos, en nuestros teatros, en nuestras universidades. Por eso, precisamente, es más importante que nunca dar colectivamente esta batalla de la memoria. Los que quemaron libros, los que luego quisieron que lo olvidáramos, los que hoy nadan en fake news y quieren que solo te creas al influencer de turno, siempre son los mismos. Son los mismos que quemaron nuestras bibliotecas, los que persiguieron y asesinaron a poetas, periodistas, bibliotecarios e impresores. Pero una democracia sólida no teme a su memoria: la abraza, la estudia, la enseña y, sobre todo, no olvida. Porque la democracia no se hereda, se construye, se defiende cada día y, sí, también se hace desde las bibliotecas, las aulas y, sobre todo, con los libros.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.