Nahuel González LópezSumar
Diputado
«Hubo un país que quiso construir precisamente ese mundo más bonito: escuelas, aulas, pizarras, tiza, cuadernos, mapas, libros, bibliotecas, lectura, palabras, maestras, niños, pueblos, plazas, patios, cultura, teatro, poesía, música, misiones pedagógicas, conocimiento, pensamiento, razón, mujeres, voto, sufragio, ciudadanía, igualdad, divorcio, libertad, emancipación, voz, presencia, Clara Campoamor, Victoria Kent, Federica Montseny, Dolores Ibárruri levantando a los obreros (aplausos), jornaleros, campesinos, mineros, costureras, trabajo, pan, tierra, sudor, sindicato, jornada, reforma agraria, justicia social, dignidad, los de abajo, los olvidados, los nadies, los obreros entrando en la historia, urnas, Cortes, Constitución, soberanía popular, separación de poderes, poder civil, Estado laico, escuela pública, función social de la propiedad, derechos sociales, libertad de conciencia, libertad de cátedra, democracia, salud pública, autonomía, autogobierno, pluralidad, pueblos, país, horizonte, porvenir, Lorca, Miguel Hernández, Machado, María Zambrano, Rafael Alberti, Maruja Mallo, María Moliner, Clara Campoamor, los sin nombre, la barraca, las maestras republicanas, las bibliotecarias, los libreros, los editores, los autores, ateneos, librerías, imprentas, escenarios, ventanas, canciones, versos, memoria, inteligencia, unidad, conciencia, belleza, pueblo, esperanza, futuro, porvenir, proyecto, valentía, utopía, luz... Y, en el centro de todo, una idea: que el futuro podía dejar de ser propiedad privada, que la esperanza podía organizarse, que la cultura podía salir de los salones y caminar por las plazas, que una maestra podía cambiar un país, que los libros podían llegar a las manos de los humildes, que los de abajo también podían llevar su nombre escrito en el mañana. Y por eso estamos aquí nosotros y nosotras: porque aquella esperanza sigue teniendo herederos y herederas; porque aquella utopía de escuelas, libros y derechos sigue hablándonos en presente; porque defender la cultura es seguir abriendo futuro; porque defender la democracia es seguir ensanchando la vida de la gente, y porque tomar partido -sí, tomar partido- por la palabra, por la escuela y por la dignidad sigue siendo hoy tomar partido por un país mejor. Aquello sucedió una primavera, un 14 de abril, tuvo el nombre (despliega una bandera republicana) de República y la recordamos con orgullo. (Aplausos.-Rumores y protestas.-Un señor diputado: ¡Es una vergüenza!).»
Fragmento 2 de 2 de esta intervención.