José Ramírez del RíoVox
Diputado
«El Grupo Socialista nos trae una proposición para que el Gobierno impulse el estudio sobre los actos de destrucción de obras y patrimonio bibliográfico y las represalias del régimen franquista sufridas por bibliotecarios, autores y editores, y para que, una vez realizado ese estudio, se difunda entre los estudiantes. Esta semana ha habido en mi facultad, en Córdoba, una exposición repugnante en la que, a pocos metros de mi antiguo despacho, se ha insultado tanto a mi grupo político como al Partido Popular. Es obvio que el PSOE utiliza cualquier institución y cualquier medio para mantenerse en el poder, y este tipo de propuestas, como la que presenta hoy, tiene ese fin. (Aplausos.-El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Para ello, señala unas quemas de libros que, sinceramente, no han podido ser peor elegidas. Cuando se refieren a una en La Coruña, en agosto de 1936, mencionan ustedes en su escrito que quemaron obras de Ortega y Gasset, Pío Baraja -que supongo que será Baroja- y Miguel de Unamuno. Como saben, la decepción de Ortega con la República fue profunda: sus dos hijos se incorporaron por esas fechas al ejército franquista. En agosto, Unamuno se había unido al alzamiento y Pío Baroja publicó durante la guerra una recopilación de artículos de antes de 1936 con el título de Comunistas, judíos y demás ralea. ¿De verdad nos quieren convencer de que estos señores eran partidarios de la Segunda República? A ese acto añaden ustedes el cierre de una biblioteca en Oviedo, la destrucción de la biblioteca de un diputado, la requisa de libros en Sevilla por Queipo de Llano, las incautaciones a tres asociaciones de Barco de Ávila y purgas de libros en dos bibliotecas universitarias. También señalan sanciones a bibliotecarios como María Moliner.»
Fragmento 1 de 2 de esta intervención.