Alberto Ibáñez MezquitaSumar
Diputado
«Yo entiendo que les hierva la sangre. (Rumores.-La señora Acedo Reyes, mientras se da palmaditas en la mejilla con la mano: Sí, sí...). A mí me hierve la sangre cuando leo sus leyes. Mire, señora, yo le ruego que esto (se da palmaditas en la mejilla con la mano) se lo ahorre. (La señora Acedo Reyes pronuncia palabras que no se perciben). Harás lo que quieras, no, porque aquí hay unas normas. (Protestas). ¿Y sabe qué?»