Margarita Martín RodríguezPSOE
Diputada
«Esta última cuestión es especialmente importante, porque sería un error pensar que el debate termina con los ovocitos. No termina ahí, la acumulación de preembriones plantea también interrogantes jurídicos, éticos y de gestión que no pueden seguir aplazándose. No se trata de analizar decisiones complejas, se trata de reconocer, precisamente, su complejidad y, por ello, garantizar que sean las mujeres quienes puedan afrontarlas con libertad, con información y con respaldo legal suficiente. No se trata de reducir garantías, se trata de trasladar el centro de gravedad desde la tutela hasta la autonomía. No se trata de abrir incertidumbres, se trata de cerrarlas con una ley más coherente, participada, más moderna y más feminista. Hay debates que revelan con mucha claridad el modelo de sociedad que defendemos, y este es uno de ellos: o creemos en una legislación reproductiva coherente con los avances feministas o aceptamos que persistan contradicciones injustificables; o creemos que el derecho debe ponerse al servicio de la libertad de las mujeres o permitimos que siga operando como límite allí donde debería ser garantía. Nosotros elegimos lo primero. Por eso, señorías, les pido el voto favorable a la toma en consideración para abrir un debate donde corresponde, para mejorar el texto durante la tramitación, para adecuar la ley a la realidad científica y social de nuestro tiempo, para reforzar la coherencia de nuestro ordenamiento en materia de salud sexual y reproductiva y, sobre todo, para dar un paso más en algo que debería ser incuestionable en una democracia avanzada, es decir, el derecho de las mujeres a decidir libremente sobre su proyecto de vida reproductiva. Muchas gracias. (Aplausos).»
Fragmento 8 de 8 de esta intervención.