Etna Estrems FayosERC
Diputada
«La proposición que se debate hoy quiere modificar la regulación de la conservación de ovocitos y técnicas de reproducción humana asistida. Pero, más allá de lo que concretamente plantea, lo que realmente hace es corregir una anomalía jurídica que arrastramos desde hace demasiados años. Como decían quienes me han precedido en el uso de la palabra, existen unas diferencias muy claras entre qué pueden decidir los hombres con respecto a su semen y qué pueden decidir las mujeres con respecto a sus óvulos y ovocitos en el momento en que ya no los quieren. ¿Cómo pueden deshacerse de ellos? ¿Cómo pueden no hacer uso de ellos? Los hombres, sencillamente, dicen que ya no quieren conservarlos más y sus gametos ya dejan de conservarse. Mientras que las mujeres necesitamos aportar dos informes médicos que afirmen que ya no somos fértiles o que existe riesgo para nuestra vida o la del hijo o hija. Esto es profundamente paternalista, es un tutelaje absoluto de la decisión consciente en algún momento de nuestra vida de, por ejemplo, no ser madres.»
Fragmento 4 de 6 de esta intervención.