Blanca Cercas MenaPSOE
Diputada
«Señor presidente, señorías, buenas tardes. El matrimonio forzado es una de las formas más graves y ocultas de violencia contra las mujeres y contra las niñas. (Aplausos). Hoy traigo aquí la voz silenciada de todas las niñas y las mujeres que sufren esto a lo largo de todo el mundo, también en nuestro país. El matrimonio forzado es una práctica atroz que lo que hace en realidad es vulnerar derechos fundamentales y, además, niega libertad, niega dignidad y, en ocasiones, niega la propia vida. Un ejemplo de esto serían los denominados crímenes de honor. Permítanme, señorías, que antes de continuar dé la bienvenida a esta Cámara a la asociación Valentes i Acompanyades, que nos acompaña hoy aquí. (Aplausos). Valentes i Acompanyades es una asociación gironina que hizo aflorar este tema tan oculto y atroz, además de dedicarse durante muchos años a cuidar a las víctimas. Muchas gracias. También quiero empezar con algo muy claro: el matrimonio forzado no es una cuestión ni cultural ni religiosa ni específica de ningún origen. En realidad, se produce en los cinco continentes. Efectivamente, es una violación de los derechos humanos y, especialmente, de los derechos humanos de las mujeres. Una manifestación de desigualdad. Créanme, ningún contexto, ninguna tradición ni ninguna creencia podría justificar la imposición de casar a una mujer o a una niña sin su voluntad. (Aplausos). Señorías, las mujeres no se dan, nuestro cuerpo no debe ser moneda de cambio. No somos objetos, somos sujetos y nosotras decidimos sobre nuestro cuerpo y también sobre nuestras vidas. Estamos hablando de una realidad global que tiene un impacto enorme. Piensen que cada año 12 millones de niñas son obligadas a casarse; cada tres segundos una adolescente. Me dejan repetirlo, ¿verdad? Cada tres segundos, a una mujer adolescente es obligada a casarse. Terrible, ¿verdad que sí?»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.