Pilar Calvo GómezJunts
Diputada
«En Cataluña no somos menos, se han documentado ochenta y tres casos en cinco años, a pesar del trabajo. Así que, tenemos el objetivo de erradicar el matrimonio forzado a través de nuestros valores, que son los que nos hacen traer esta iniciativa. Muchas de las mujeres que son forzadas a casarse no llevan burka, porque estamos hablando de distintas formas de presión. Todas ellas vulneran los derechos, las emociones y las vidas de las mujeres, que son víctimas de una precariedad. La pobreza es uno de los mejores caldos de cultivo para esta práctica que cosifica a la mujer, que la convierte en un objeto y la coloca, a cambio de dinero, en la cama de un hombre, muchas veces mayor y sin ningún tipo de escrúpulos. Por ello, la ratio de suicidios entre las mujeres víctimas de matrimonios forzados siempre es más alto. Por tanto, no necesitamos tres segundos -uno, dos, tres- para decir que nuestra oposición contra el matrimonio forzado es firme. En Junts, compartimos plenamente que debe garantizarse el derecho a la educación, a la higiene menstrual, al agua potable, y que hay que reforzar un enfoque feminista y también una cooperación. No podemos dejar de mencionar que los mismos que hoy llevan esta iniciativa para condenar el matrimonio forzado son los que hace pocos días presumían de foro internacional progre en Barcelona, la misma ciudad donde los socialistas, como recordó el presidente Puigdemont, pactaron con el PP para desvirtuar mayorías en las instituciones, robándole la alcaldía a Trías; la misma ciudad donde, después del 1 de octubre, los progres socialistas se manifestaban con la derecha y la extrema derecha que nos había golpeado -ya saben, como decía Groucho Marx: 'Tengo unos principios, pero si no les gustan, tengo de otros'-, con un propósito: construir el relato internacional en torno al foro de movilización progresista de Barcelona, ponerle un marco a una foto que busca un rédito electoral.»
Fragmento 4 de 5 de esta intervención.