Diputada
«Gracias, señora Armengol. Señor vicepresidente, yo tendría que comenzar dándole la enhorabuena: ha conseguido usted escalar hasta la Vicepresidencia del Gobierno. Aunque, claro, viendo cómo han acabado las manos derechas del señor Sánchez -dos en prisión y otra exiliada en Andalucía para perder por él-, igual casi mejor le doy el pésame. (Risas). Usted acudió esta semana a un programa de radio y dijo que se sentía completamente indignado por la corrupción, como cualquier ciudadano. Entonces, yo le quiero preguntar: ¿a usted le indigna que un ministro de Transportes de este Gobierno esté en prisión? ¿A usted le indignan los amaños de contratos que están siendo investigados por la justicia de algunos ministerios de este Gobierno? ¿A usted le indigna que una empresaria haya acreditado ante el Tribunal Supremo que llevaba bolsas con dinero negro a Ferraz? ¿A usted le indigna que la mujer del presidente del Gobierno se haya aprovechado de ser la mujer del presidente del Gobierno para sus negocios? (Rumores). Señor Cuerpo, si a usted todo esto le indigna, como a cualquier ciudadano, ¿por qué aceptó ser vicepresidente de toda esta corrupción? Muchas gracias. (Un señor diputado: ¡Muy bien!-Aplausos).»