María José Rodríguez de Millán ParroVox
Diputada
«Usted ha reiterado su condena a los ataques terroristas, pero tanto no lo habrán hecho. Ha querido situarse por encima del bien y del mal, pero la realidad, la triste realidad, es que las gracias han venido solamente de un lado. Eligieron el lado de quienes asesinaron a cientos de inocentes a sangre fría, aunque bien es cierto que también han sido felicitados y apoyados por Bildu, ese partido que llevaba en sus listas electorales a cuarenta y cuatro terroristas en las pasadas elecciones, con lo cual esto no supone ninguna novedad para ustedes. (Aplausos). Además, si se abrazan con los herederos de quienes asesinaron a nuestros vecinos en Vic, en Lasarte o en Vallecas, ¿por qué no iban a hacerlo con quienes atentan fuera de nuestras fronteras? Entre las víctimas y los asesinos ustedes siempre eligen a los segundos, y entre el bien y el mal ustedes siempre eligen el mal, arrastrando el buen nombre de nuestro país hacia la excepción internacional, el señalamiento y la vergüenza. (Aplausos). Pocos días después de los ataques, con las familias de las víctimas en vilo por los secuestros y por la incertidumbre, nos encontramos con que su Gobierno, capitaneado por la entonces ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, señalaba que había que romper relaciones diplomáticas con Israel, con el país que había sufrido los atentados y que sigue enterrando a sus compatriotas. Pero no es una postura aislada, es la posición oficial del Gobierno, por mucho que ustedes, les repito, quieran situarse por encima del bien y del mal. Recientemente vimos cómo Sánchez calificaba de anécdota los vídeos grabados por los terroristas, unas imágenes en las que les aseguro que se puede ver con toda claridad y crudeza lo que allí ocurrió. Debe ser que al presidente del Gobierno le parece una anécdota que se asesine a una persona con un azadón, debe parecerle una anécdota que un terrorista entre con una granada de mano y la lance contra dos niños junto a su padre en su propia casa, o que cientos de personas sean asesinadas y violadas en un festival en el que entraron los terroristas con parapente y fusiles, o le debe parecer también muy anecdótico que un agricultor descanse en su kibutz y sea ametrallado mientras se encuentra en su propio sofá. Por cierto, ustedes trabajan contra las mujeres, trabajan contra nosotras, porque cuelgan banderas moradas en edificios oficiales, pero liberan a violadores y reciben el agradecimiento de los grupos terroristas que se han dedicado a violar en masa en Israel. (Aplausos). Señor ministro, yo también vi esas imágenes, y no las vi durante veinte minutos, las vi durante cuarenta y siete, y le puedo asegurar que eso de anecdótico tenía bastante poco. Eso es una masacre planificada contra un pueblo al que quieren exterminar, y ustedes están del lado de los que aprietan el gatillo.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.