Agustín Santos MaraverSumar
Diputado
«En 1981, cuando Naciones Unidas estableció la partición de Palestina, que tuvo lugar un año después, se estableció una división del 50 % para las dos comunidades. Ahora mismo, lo que se trata de negociar es escasamente el 20 %. Pero si se produjera una anexión de los asentamientos que están en la zona C, en Cisjordania, no llegaría al 10 %. Los acontecimientos terribles del ataque de Hamás intentaron ser respondidos por la comunidad internacional. Desgraciadamente, por el contexto de guerra general y de crisis geopolítica, desde 7 de octubre hasta el 20 de noviembre no se consiguió una resolución. Hubo tres fracasos importantes. Uno, pidiendo el cese de las hostilidades, un alto el fuego, corredores humanitarios y cuidado para las víctimas. No hubo posibilidad, como vuelvo a decir, hasta la Resolución 72/12, del 15 de noviembre. Unos días antes, la Asamblea General, desesperada después de los fracasos de tres resoluciones del Consejo de Seguridad, aprobó otra. Ese era el bagaje político, ese era el consenso internacional que llevaba en la maleta el presidente Sánchez cuando fue, como presidente de la Unión Europea, a Palestina, a Israel y a Egipto. Eso era lo que teníamos que defender, porque eso es el derecho internacional. Y son resoluciones del Consejo de Seguridad que nos obligan. ¿Cómo se puede decir aquí, cómo se puede decir, señor González Pons, que no estamos obligados por esas resoluciones? Porque, permítame, cuando usted ha señalado... (El señor González Pons mueve la cabeza negativamente). Perdone, son resoluciones del Consejo de Seguridad. Estamos obligados por esas resoluciones del Consejo de Seguridad. Léase, por favor, los manuales de derecho internacional básico. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 6 de esta intervención.