Pilar Vallugera BalañàERC
Diputada
«Segundo punto o primer punto en el orden de presentación de la moción, pero segundo en el tratamiento: la deflactación del IRPF. A ver, hay algunos Gobiernos autonómicos que ya lo han hecho, nos lo decían hace un momento. Y hay una fórmula muy interesante que surgió de los servicios de esta Cámara la semana pasada y que hace una previsión de qué pasaría en caso de deflactación del IRPF en las condiciones actuales del impuesto sobre la renta. Es que lo explica perfectamente. Esta deflactación hasta el percentil 7 no tendría ningún efecto en las rentas bajas, les haría ahorrar 10, 12 euros. Sin embargo, a partir de ese centil haría que se ahorraran 300, 400, incluso 500. Así que la explicación que hemos dado aquí de que la deflactación del IRPF solo beneficiaría a los que tienen grandes sueldos, es así y está demostrado. Pueden seguir insistiendo si quieren. Y si nos planteamos la deflactación para los primeros tres planes de la renta, les diremos que sí. Pero una deflactación generalizada no, porque económicamente hace perder 3100 millones al Estado que tienen que ir a servicios públicos, a la vez que no beneficia en absoluto las rentas bajas. Por lo tanto, desde una perspectiva progresista, eso no tiene ningún sentido. En cualquier caso, ¿por qué no nos hacen caso de una vez por todas y gravan el patrimonio, el capital, energéticas, ingresos extraordinarios de las grandes empresas y dejan de decir que son las clases bajas las que están soportando toda la presión fiscal? Porque es así, pero lo es porque ustedes no nos dejan hacer una redistribución de la riqueza del Estado que sea adecuada. Porque como están cuidando a sus amigos, a aquellos que no lo son les hacen aguantar el esfuerzo tributario. Y si no, déjenos hacer la prueba...»
Fragmento 8 de 8 de esta intervención.