Diputado
«Escuchando a Kamala Harris, que es poco sospechosa de ser bolivariana, secesionista o propalestina, solo hay algo peor que convertir un país o un territorio en un cementerio, que es convertir un país o un territorio en un cementerio de niños. Aquí, el representante del Partido Popular, con una larga carrera política, especialmente en Europa, el señor González Pons, ha dicho que nos lo inventábamos, que no había pruebas de que Israel estuviera matando a población civil. Es muy grave, de hecho es deleznable lo que hace Hamás. Ojalá Hamás desaparezca. Lo que pasó el 7 de octubre es absolutamente condenable y es terrorismo, pero lo que hace de Israel desde hace más de setenta años es terrorismo de Estado. Yo creo, y cualquier persona decente cree, que es infinitamente peor, porque es un Estado y tiene la opción de escoger. Voy a dar un ejemplo. (Muestra una fotografía). Mire, esta es la foto más suave que he encontrado, la más leve. Es un padre llevando a su hija a un hospital de Gaza. Seguramente usted a mí me podrá enseñar muchas fotos de estas, pero esto lo hace un Estado. Y cuando digo que he sido muy generoso y que es la foto más suave que he encontrado es porque usted sabe que hay fotos mucho peores, porque esta niña está viva. Pero esto lo ha provocado un Estado, Israel. ¿Esta niña es de Hamás? Tal vez usted me dirá: estaba en un campo de refugiados donde se escondía gente de Hamás. ¿Y qué? ¿Se puede bombardear un campo de refugiados aunque esté escondido el líder de Hamás? No. ¿Se puede bombardear un hospital aunque esté escondido el líder de Hamás? No. ¿Se puede bombardear una escuela aunque esté escondido el líder de Hamás? No. Es que es pura humanidad, pura decencia y dignidad. A mí no me preocupan las opiniones que compra Israel -repito: que compra Israel-, a mí me preocupan los silencios que compra Israel.»
Fragmento 5 de 7 de esta intervención.