Teresa Jordà i RouraERC
Diputada
«Por ello, hoy queremos poner encima de la mesa un caso muy claro, por lo menos desde nuestro punto de vista y en nuestro país. Es el del Canal de Urgel, un sistema con más de ciento cincuenta años de historia, que irriga más de 70 000 hectáreas y que brinda apoyo a miles de explotaciones agrícolas, un pilar económico de las tierras de Lérida, pero, también en el caso del Canal de Urgel, un sistema obsoleto, un sistema con pérdidas de agua importantísimas, con una modernización pendiente. Y no estamos hablando aquí de la segunda fase, sino que está pendiente, todavía tiene que empezar desde hace décadas, y con una dependencia excesiva de decisiones que, de nuevo, se toman fuera del territorio. Y lo peor de todo, cuando llega una situación extrema, como la sequía que atravesamos recientemente -hay que decir que es la más larga y persistente desde que existen registros-, cuando ocurrió eso, el sistema se hundió, colapsó. Y quiero recordarlo. ¿Por qué? Viene bien hacer memoria. Tuvo que cerrar el riego en plena campaña agraria, lo tuvo que hacer de un día para otro, sin información, sin debate, sin previsión, sin contar con el campesinado. Y todo eso, señorías, no es solo la sequía, sino que es el resultado de muchos años, de muchas cosas, de falta de inversión estructural, de ausencia de planificación real y de una gobernanza que es evidente que no funciona, porque cuando las decisiones se toman desde despachos lejanos y, sobre todo, sin conocimiento del territorio, mirando de reojo al sector y no a la cara, y tampoco se toman en tiempo ni en forma, el resultado es ineficiencia y vulnerabilidad. Ese es el resultado.»
Fragmento 5 de 6 de esta intervención.