29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Juan José Aizcorbe TorraVox

Diputado

«En fin, Cataluña ha sido grande cuando ha trabajado en armonía con el proyecto nacional español; cuando ha liderado la industria, la empresa, el comercio, la innovación y la prosperidad compartida. Cataluña se debilita cuando parte de su dirigencia política decide vivir de la reclamación perpetua, del conflicto administrativo y del victimismo rentable. Se empobrece cuando se envenena de odio a generaciones enteras con la idea de que todos sus males preceden y proceden de España y de que todas sus soluciones pasan por más aparato político. Tampoco conviene callar el papel de una parte del empresariado catalán. Algunos tuvieron que marcharse para proteger empresas, empleo y seguridad jurídica en los años más graves del procés. Otros prefirieron acomodarse al poder autonómico de turno, callar ante los abusos y adaptarse a cualquier relato mientras sus balances no sufrieran demasiado. Esa mezcla de miedo, oportunismo y cortoplacismo también explica parte del deterioro institucional que hoy contemplamos. Y mientras las élites políticas y económicas se ordenan según conveniencias tácticas, el pequeño empresario, el trabajador, el autónomo, la familia que paga los impuestos y los jóvenes que no logran emanciparse contemplan otro debate ajeno a sus necesidades inmediatas. Las inversiones del Estado deben responder a criterios de cohesión nacional, necesidad objetiva y rentabilidad social. España necesita invertir en Cataluña, naturalmente que sí, como necesita invertir en Extremadura, en Aragón, en Castilla y León, en Galicia, en Andalucía y allá donde existen carencias reales, que son muchas. Lo que no se puede aceptar es que la prioridad inversora quede subordinada a la aritmética parlamentaria o al chantaje de quienes necesitan mantener vivo un agravio para justificar su existencia. (Aplausos).»

Fragmento 3 de 4 de esta intervención.

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