Noemí Santana PereraPodemos
Diputada
«Muchas gracias, señor presidente. La verdad es que me he quedado absolutamente choqueada por el discurso de su señoría de VOX: o bien no conoce para nada cómo funciona el sistema de protección a la infancia, o bien miente sistemáticamente y sin ningún tipo de pudor. (Aplausos). Yo he tenido el orgullo de estar al frente de una consejería de derechos sociales en mi comunidad autónoma, entre cuyas competencias también estaba la Dirección General de Protección a la Infancia y las Familias, y le puedo asegurar que en ningún caso a las familias se les retira la tutela de un niño por cuestiones ideológicas o porque no queremos que se nieguen a que se les imparta educación afectivosexual o educación para la ciudadanía. La verdad es que ustedes mienten más que hablan, y no lo puedo decir de otra manera, porque es literal. Miren, para conocer de verdad cómo funciona el sistema de protección, además de mirar informes y estadísticas, lo primero que uno debería hacer es escuchar a la gente que está dentro de ese sistema de protección. Yo, por el desempeño de mis funciones, tuve la oportunidad de escuchar muchas historias, pero hubo una que me atravesó de manera muy significativa, la de una usuaria del sistema que ya se había convertido en una persona adulta, con un bebé, un trabajo a tiempo parcial y muchísimas dificultades para poder acceder al alquiler de una vivienda. La vida era muy difícil para ella. ¿Saben cuál era su mayor preocupación? Pues que su niño tuviera que pasar por el sistema que a ella no la protegió. Es verdad -en parte le doy la razón- que hay que volver a pensar cuál es el sistema de protección que queremos para nuestros niños, nuestras niñas y nuestros adolescentes, con el fin de acompañarlos y protegerlos y para que se sientan atendidos y, en vez de tener miedo de ese sistema, piensen que verdaderamente ese sistema les da seguridad. Esto que les contaba no es una anécdota, sino una alerta, y nos obliga a repensar el sistema, como les decía, a ver cómo lo podemos hacer más fuerte y lo suficientemente humano para la gente que, lamentablemente, acaba necesitando esa protección del sistema.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.