Marta MadrenasJunts
Diputada
«Pero, en efecto, el impacto humanitario es dramático y cada día que pasa es más desgarrador. Se cuentan por miles las víctimas civiles, tanto palestinas como israelíes. El dolor y sufrimiento de los familiares de las víctimas de las dos poblaciones en su conjunto se ven todavía más aumentados por el miedo a nuevos ataques, bombardeos o por la imposibilidad de poder escapar de la zona de guerra y por las extremas dificultades de recibir una ayuda humanitaria tan necesaria. Un uso de la fuerza contra la población civil jamás es aceptable y en Junts condenamos todos los ataques violentos contra la población civil inocente o que esta sea utilizada también como escudo humano e instamos a que sus responsables sean obligados a rendir cuentas de acuerdo con las normas del derecho internacional humanitario. ¿Y cuál ha sido la gestión del Gobierno español ante esta grave crisis? El impacto de este conflicto ha vuelto a desestabilizar intensamente, como sabemos todos, Oriente Medio. De hecho, también en nuestro entorno geopolítico muchos coincidiríamos con algunos analistas que están apuntando que no sería prudente descartar la posibilidad de una guerra extendida a toda la región. En esta situación, en este contexto, señor ministro, ¿usted puede realmente defender que el presidente Sánchez en Israel trabajó con las herramientas clásicas de la diplomacia? ¿Sus palabras favorecieron el diálogo o la negociación entre las partes? ¿Ayudó a minimizar las repercusiones humanitarias para con la población civil? ¿Ayudó a avanzar en la consecución de un alto al fuego definitivo? O todavía más importante que todo esto, si es posible, ¿colaboró, acaso, a establecer las bases para que toda la comunidad internacional encuentre las respuestas sobre cómo afrontar el día siguiente, el mañana de un imprescindible e inmediato alto el fuego definitivo? Señor ministro, usted conoce perfectamente la importancia de la diplomacia como pilar de toda la política exterior, y sabemos que la diplomacia es un pilar para fomentar relaciones internacionales, gestionar la política exterior, tejer confianzas, es decir, lo contrario que hizo el señor Sánchez en la visita a Israel. Conocemos su dilatada experiencia profesional y que es consciente del conflicto diplomático que provocó el señor Sánchez en Israel. Estoy más o menos de acuerdo con sus declaraciones. Se ha esforzado en coincidir con las declaraciones del presidente Sánchez ante el primer ministro en Israel. El incendio estaba servido, y no es un caso aislado en la política exterior. El Partido Popular tampoco puede dar lecciones. Recordemos Perejil, entre otras cosas. Nadie podría interpretar que el Estado español apuesta por el diálogo ni con una solución negociada. Consiguió lo contrario y, evidentemente, no se hicieron esperar las reacciones de Israel llamando a consultas, renunciando a formar parte de ese foro de la Unión por el Mediterráneo y a participar en la cumbre por la paz en Oriente Medio, que era tan importante, que usted mismo ha destacado.»
Fragmento 7 de 9 de esta intervención.