Pablo BustinduySumar
Ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030
«Yo estaba pensando, según les escuchaba, que es curioso, es atípico que nadie haya solicitado el turno en contra de este decreto ley, como es costumbre en esta Cámara. Y si eso ha sido así es por lo que ha demostrado el debate que se ha tenido a continuación: porque no tienen un argumento real para votar en contra de proteger a tres millones de personas en este país. (Aplausos). No hay un argumento. Lo van a hacer por tacticismo, lo van a hacer por cerrazón ideológica, lo van a hacer porque se creen impunes al respecto. Pero yo tengo una noticia para ustedes: no lo van a ser. No lo van a ser. Señorías del Partido Popular, entre su electorado ustedes tienen el doble de inquilinos que de caseros. No así en el grupo parlamentario. Y eso explica muchas cosas. El doble de inquilinos que de caseros entre sus votantes. (Aplausos). ¿Ustedes creen que van a entender argumentos de este tenor, como los que acabamos de escuchar? ¿Ustedes creen que esto les va a servir para explicar que, pulsando el botón rojo hoy, van ustedes a dejar a tres millones de compatriotas desamparados a su suerte? Esto les va a suponer un coste medio de 2000 euros por hogar al año. En ciudades como esta, 600 o 700 euros más al mes. A sus votantes, a su gente, dos tercios de los cuales apoyan esta medida. ¿Ustedes creen que les va a valer con esto? No tienen un argumento. (Aplausos). No tienen un solo argumento. El argumento ya lo dijo en voz alta, como acostumbra, la señora Ayuso cuando dijo el otro día: Si alguien tiene diez viviendas es que se las ha ganado y tiene derecho a ponerlas al precio que le convenga. El mensaje que la señora Ayuso le estaba enviando a los inquilinos e inquilinas de este país -que es el mismo que les envían hoy ustedes aquí- es exactamente lo mismo que dijo una diputada también de su grupo hace años en esta Cámara, Andrea Fabra: ¡Que se busquen la vida! Que si están en esa situación es porque se lo merecen. Es que nadie les va a tender una mano. Es que nadie les va a ayudar.»
Fragmento 1 de 10 de esta intervención.