29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Alberto Catalán HiguerasUPN

Diputado

«Muchas gracias, señora presidenta. Usted, señor presidente, ha hundido hasta límites insospechados la dignidad de la sede que ocupa. Ante esta realidad, usted no ha tenido ni la decencia política de, al menos, dimitir. No podemos normalizar la corrupción. Estas palabras, señor presidente, las decía hace ocho años en esta Cámara su fiel vasallo, aquel al que usted nombró secretario de Organización del Partido Socialista y ministro, hoy en el banquillo de los acusados por una presunta trama de corrupción, imputado con otros cargos también del Partido Socialista y de su Gobierno. Llegó al Gobierno -decía- para acabar con la corrupción, y ha caído en ella, le acecha en su entorno, en su partido, en su Gobierno. Hace dos años, usted hizo dejación de sus responsabilidades, se recluyó en palacio y salió de ese retiro tal día como hoy manifestando que merecía la pena seguir. ¿De verdad, señor presidente? ¿Seguir para mantenerse en el poder a cualquier precio, levantar muros y enfrentar a españoles? ¿Seguir para no asumir ninguna responsabilidad por los cientos y cientos de violadores que pusieron en la calle? ¿Seguir para pactar con los herederos políticos de ETA, para sacar de la cárcel a etarras y para traicionar a las víctimas de ETA? ¿Seguir para desamparar a las familias de los cuarenta y seis muertos de Adamuz? ¿Seguir para gobernar de espaldas al Congreso, sin presupuestos, aprobando una regulación masiva de inmigrantes sin control y practicando una política exterior sectaria y sin consenso? ¿Seguir para colonizar empresas e instituciones, para mirar para otro lado cuando su ministro colocaba a sus queridas en sociedades públicas de las que cobraban sin trabajar? ¿Seguir para que su Gobierno siga atacando y descalificando a jueces y fiscales? ¿Seguir, señor presidente, para impedir el acceso a una vivienda y una sanidad dignas? No, señor presidente, ante tanta indecencia no mereció la pena seguir. ¿Por qué no convoca elecciones? (Aplausos).»

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