Ione BelarraPodemos
Diputada
«Después, cuando te vas a trabajar, te das cuenta de que ese bebé -y tú solo cuidabas a ese bebé, pero no podías hacerte cargo y no podías salir de casa- se queda con otros ocho bebés con una educadora en esa clase; ministra, una educadora para ocho bebés de menos de un año. Una educadora para catorce bebés de uno o dos años. Cualquiera que haya tenido un niño de esa edad a su cargo sabe perfectamente que es imposible. Es imposible, no se puede. Mientras uno se está haciendo caca, el otro ha vomitado y tú necesitas tiempo y disponibilidad emocional para dedicarte bien a ese niño o esa niña. Esta es una situación de maltrato institucional a las educadoras, los educadores y también a los niños y las niñas, no solo porque esas ratios son imposibles, sino porque muchas de estas profesionales trabajan en servicios externalizados como las escuelas infantiles del Ayuntamiento de Madrid, donde cobran el salario mínimo interprofesional, trabajando de septiembre a julio, señorías -no a junio, a julio-, estando la mayor parte de todas las horas -desde las nueve de la mañana hasta las cuatro de la tarde- con niños y niñas y asumiendo la mayor parte del trabajo de tutoría, reuniones, coordinación, evaluaciones e informes en su tiempo libre, señorías. Ministra, ¿sabe usted cómo se vive en este país con el salario mínimo interprofesional? Yo no lo sé. A mí no me salen las cuentas y creo que a la gente no le salen las cuentas tampoco. ¿Cómo se paga la vivienda? ¿Cómo se paga la cesta de la compra? ¿Cómo se cría a niños y niñas cuando cobras el salario mínimo interprofesional con el precio de la vida?»
Fragmento 3 de 7 de esta intervención.