Ana Martínez LabellaPP
Diputada
«Gracias, señora presidenta. Señoría del Grupo Socialista, que después de cuarenta años de gobierno socialista en la Junta de Andalucía venga a hacer ese discurso, permítame decirle que es bochornoso. Es de vergüenza. (Aplausos). Se dice muy pronto: cuarenta años. (El señor Bravo Baena, mientras levanta cuatro dedos de una mano e indica cero con los de la otra: ¡Cuarenta!-El señor Ruiz Boix levanta sus manos indicando con los dedos cinco y tres, respectivamente). Pero vamos al tema en cuestión. Señorías, volvemos a debatir en este plenario sobre el estado de las infraestructuras y su deficiente conservación. Es un asunto al que en algo más de año y medio hemos dedicado innumerables minutos desde la honda preocupación que comparten millones de españoles. Si sumáramos todas nuestras intervenciones, obtendríamos horas y horas de debate. Pero, ni siquiera así, podríamos igualar el tiempo que mi amigo José ha perdido sentado en un tren o en una estación a lo largo de este último año: 168 horas. Se dice pronto: 168 horas; pero es exactamente una semana de vida perdida entre retrasos, averías y esperas injustificadas. José ha contabilizado cada una de las incidencias en sus trayectos entre Madrid y Sevilla y lo ha hecho con resignación, considerándose, eso sí, un privilegiado. Se siente un privilegiado porque él ha perdido una semana de vida, pero hay 46 personas que han perdido la vida; 46 personas que jamás podrán recuperar el tiempo que les quedaba por vivir. (Aplausos). A todas ellas, señorías, les debemos algo más que palabras; les debemos la verdad, responsabilidades y garantías de que nunca más volverá a pasar.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.