Pilar Vallugera BalañàERC
Diputada
«Si en realidad hay alguna intención de impulsar este debate, lo han encarado mal, y encararlo mal en un momento en que la ultraderecha está desbocada con el control de las redes es volvernos a condenar a las mujeres a estar en el terreno simbólico de nuestro cuerpo, al terreno simbólico donde se libran las batallas democráticas del Estado. Ustedes entenderán con una cierta facilidad, con respecto a la modificación de la Constitución, que esta Constitución no la siento mía, como ya sabe todo el mundo; que a esta Constitución, francamente, saliendo de esa Transición, le doy el valor que le doy, que es más bien poco; que mientras que no contenga esta Constitución nada de la autodeterminación de los pueblos, por mí hagan lo que quieran con ella. Pero lo que sí que es verdad es que hay elementos que permiten la garantía de algunos derechos fundamentales, y poner en riesgo eso me parece -vuelvo a repetirlo- una temeridad política de consecuencias impensables, si es que por algún motivo a la gente de la derecha, más o menos normal, que poco, le diera por votar a favor, porque recuerden que los tribunales dicen que, cuando un derecho está nombrado en alguno de los artículos contenidos en los principios rectores, los principios económicos y sociales, pierde su blindaje de derecho fundamental. Y ustedes nos dicen: No, no, es que no nos están entendiendo, nosotros no hablamos del derecho, hablamos de la ejecución de los derechos. Miren, ustedes tienen un problema administrativo. No es que permita, sino que la ley garantiza que se pueda abortar farmacológica y quirúrgicamente en todos los hospitales públicos. Hagan que se cumpla. A nosotros ya nos aplicaron el 155, pues hagan algo con las comunidades díscolas respecto al aborto; nosotros ya lo hicimos en nuestro país, ya lo introdujimos. Madrid tiene un problema, sí, Madrid tiene un problema, y ese problema se puede extender a todo el Estado como ganen. ¿Estamos de acuerdo en eso?»
Fragmento 8 de 9 de esta intervención.