José Manuel Albares BuenoPSOE
Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación
«Estamos viendo el impacto que tiene esta guerra en los mercados globales desde el inicio del conflicto. Las economías del mundo entero están experimentando un efecto inflacionista. Los precios de la energía son en estos momentos la principal correa de transmisión de inflación. El barril Brent cotiza ya esta semana a un precio un 40 % superior al inicio del conflicto. El contexto general refuerza el riesgo de disrupciones prolongadas en la oferta, con pérdidas acumuladas de más de mil millones de barriles. En el medio plazo ello puede generar, si no se encuentra una solución, un impacto al alza de los precios de los productos asociados al petróleo. La economía española está en una posición más favorable que las de su entorno para absorber el shock de oferta energética. Con los datos de abril, España y Portugal, que compartimos el mismo mercado energético ibérico, tenemos el menor precio medio eléctrico en el mercado mayorista: un 30 % por debajo del francés, un 125 % por debajo del alemán y un 220 % por debajo del italiano. Esto se debe a nuestra menor exposición directa a proveedores de Oriente Medio, pero también al avance en nuestra eficiencia energética y, sobre todo, a la mayor presencia de energías renovables en la península ibérica. En cuanto al combustible para automoción, el precio medio del gasóleo de automoción en España es el cuarto más económico de toda la Unión Europea y, en gasolinas, España es la tercera economía de la Unión Europea con el menor precio medio de gasolina. El suministro de gas a España por Argelia, un socio y amigo de España, a donde viajé hace muy pocas semanas, supone prácticamente un tercio del total y garantiza una menor exposición al gas natural licuado, que está sufriendo en estos momentos ese bloqueo. Un 20 % del comercio mundial de gas licuado se comercializa por metanero precisamente a través del estrecho de Ormuz. Por tanto, menor impacto en España que en otros países, pero un clarísimo impacto mundial de esta guerra unilateral. Si el cierre de Ormuz persiste, señorías, habrá un impacto derivado de la escasez de determinadas materias primas. El conflicto en Oriente Próximo introduce, en todo caso, un elevadísimo grado de incertidumbre e inseguridad en nuestras economías y también en nuestras sociedades y entre nuestros ciudadanos, que no debe de continuar.»
Fragmento 14 de 15 de esta intervención.