Francesc-Marc Álvaro VidalERC
Diputado
«Hace unos días, desde este escaño, recordaba que Amnistía Internacional, en su último informe, tuvo el acierto de hablar de un mundo con liderazgos depredadores. Pues bien, Netanyahu encarna perfectamente el liderazgo depredador. Netanyahu -a quien la historia juzgará como un criminal de guerra, sin duda- ha violado cualquier garantía de cualquier sombra de Estado de derecho. Ha practicado crímenes contra la humanidad. Ha generado detenciones arbitrarias y actuaciones en contra de cualquier principio de la ley. Ha impulsado un genocidio sobre la población palestina. Y, además, Netanyahu es un corrupto, es un dirigente corrupto. Nos enfrentamos a esto y, por lo tanto, ministro, no entendemos a la derecha en esta Cámara ni que no vea la necesidad de posicionarnos claramente ante una figura que no solo atenta contra los principios básicos de los que nos hemos dotado desde 1945, sino que, en este caso, ha atacado a ciudadanos de nacionalidad española y también a otros ciudadanos de nacionalidades europeas. Me gustaría recordar una reflexión que nos cae muy al pelo hablando de lo que estamos hablando ahora. La formuló una figura muy reconocida: Seán MacBride. Seán MacBride fue uno de los fundadores de Amnistía Internacional. Fue un luchador irlandés por la paz, que presidió, de hecho, durante mucho tiempo, Amnistía Internacional. Seán MacBride dijo -refiriéndose al Reino Unido y al conflicto de Irlanda del Norte- que era imposible que una democracia operase como tal si en una parte del territorio se suspendían las garantías básicas y los derechos humanos. Sí, es así. Veo que les hace reír. Le debe hacer reír a la gente que tiene poco instinto demócrata, porque los demócratas no podemos más que compartir lo que decía Seán MacBride.»
Fragmento 9 de 11 de esta intervención.