Javier Sánchez SernaPodemos
Diputado
«Estamos, por tanto, ante un salto cualitativo en la impunidad del régimen de Israel. El mensaje que nos lanza Israel es muy claro: Israel puede asaltar embarcaciones frente a las costas europeas, puede lanzar drones contra barcos con banderas europeas -esto constituye, por cierto, un acto de guerra contra los países europeos- y puede secuestrar y torturar a ciudadanos de España, de Europa, del mundo, sin que haya ninguna consecuencia, sin que la Unión Europea mueva un dedo. Pero Israel manda un mensaje aún más peligroso, y es que el bloqueo ilegal sobre la Franja de Gaza, donde ya apenas entran alimentos y medicinas, ya no comienza en la frontera de Gaza, ya no comienza en las aguas de Israel, sino que comienza en el propio mar Mediterráneo y en Europa. Israel lo hace, como ya se ha dicho aquí, porque sabe que esta Unión Europea, más allá de las lamentaciones piadosas, no va a mover un dedo. Bueno, quizás sí, quizás tome alguna medida. Hace unos pocos días, la Comisión Europea amenazaba con sancionar a Israel si compraba trigo ucraniano supuestamente robado por Rusia. ¿Vale más el trigo ucraniano que las vidas de los palestinos? Bueno, yo creo que para la señora Von der Leyen y Kaja Kallas sí es así, aunque suene duro decirlo, y lo han demostrado sobradamente: casi tres años de genocidio sistemático planificado sobre la población de Gaza y ni una sola sanción sobre Netanyahu, sobre BenGvir ni sobre el resto de carniceros. Esa es la vergüenza de Europa que nos va a acompañar muchos -muchos- años.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.