Vicente Montávez AguillaumePSOE
Diputado
«Señorías, ningún Estado democrático debe tolerar que sean detenidos civiles por intentar llevar ayuda humanitaria. (Aplausos). Precisamente por eso España ha exigido la liberación inmediata de Saif Abukeshek, ciudadano español detenido ilegalmente. Un Estado se define también cuando uno de sus ciudadanos queda atrapado en medio del caos, la guerra o la arbitrariedad y debe demostrar si entiende la protección consular como un trámite burocrático o como una obligación moral y política. Esto no es algo nuevo. España lleva años construyendo una política exterior sobre una convicción sencilla y exigente: ningún ciudadano debe sentirse abandonado por su país cuando el mundo se derrumba. Lo vimos durante la pandemia, cuando más de 35 000 españoles regresaron gracias al mayor operativo de repatriación de nuestra historia reciente. Lo vimos en Afganistán, cuando Torrejón se convirtió en una de las grandes puertas humanitarias de Europa mientras Kabul caía bajo el terror talibán: en apenas diez días, España evacuó a más de 2200 personas, a colaboradores afganos, familias, personal europeo y trabajadores de organismos internacionales. (Aplausos). Y lo hemos vuelto a hacer en Oriente Medio, con la mayor evacuación organizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores: más de 7000 españoles repatriados tras la escalada sobre Irán y el cierre del espacio aéreo de la zona. La política exterior, señorías, no consiste en golpear una mesa delante de las cámaras, sino que consiste en algo muchas veces más difícil: proteger vidas humanas en silencio, bajo presión y lejos de los focos. Eso es exactamente lo que ha hecho España en este caso: activación consular inmediata; despliegue del cónsul en Ascalón; coordinación permanente con Brasil; presión diplomática constante; seguimiento sanitario y jurídico; contacto continuo con las familias y coordinación con la alta representante. Eso también, señorías, es Estado.»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.