Carlos Javier Floriano CorralesPP
Diputado
«Muchas gracias, señora presidenta. Señorías, señor ministro, empecé a apuntar los insultos que me dirigía en su intervención, pero dejé de hacerlo porque me llenó usted medio folio. (Rumores). Oiga, no insulte. No hace falta insultar para intentar rebatir. Utilice argumentos (un señor diputado del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Bravo!-Aplausos), si es que los tiene, pero no insulte. No hace falta insultar, es absurdo. Dice usted que hemos abandonado a un ciudadano español. Página 1 de mi intervención: 'Empiezo por lo esencial. Todo ciudadano español, sin excepción, merece la protección de su país; siempre, en cualquier lugar del mundo, con independencia de sus ideas o de las circunstancias en las que se encuentre, y eso incluye, por supuesto, al ciudadano español que está en estos momentos en Israel'. (Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!-Aplausos). ¿Qué más quiere? Le hemos pedido, además, que el Gobierno actúe con diligencia, que garantice la asistencia consular, que vele por sus derechos y que trabaje para resolver esta situación cuanto antes. ¿Qué me dice a mí de falta de humanidad? Cinismo es decir una cosa en un sitio y otra en otros. Nosotros defendemos los derechos humanos siempre, en cualquier lugar; usted, según el lugar en el que esté, los defiende o no. Es más, depende de lo que le interese electoralmente. (Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!-Aplausos). Por ejemplo, ahora le interesa agitar la bandera de la guerra y entonces comparece usted hoy aquí por esta cuestión. Pero cuando hablamos de Venezuela, de Cuba o de Irán, de españoles detenidos en estos países, usted nos pide que las gestiones sean discretas y nos dice que es mejor no preguntar ni hablar públicamente sobre ellas. (Varias señoras y señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!- Aplausos).»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.