Carlos Flores JuberíasVox
Diputado
«Con la venia, señora presidenta. Señores diputados, señor ministro, usted ha mentido cuando ha presentado la iniciativa de la flotilla de Gaza como una iniciativa pacífica. Se lo diré en palabras de quien todavía hoy sigue siendo nuestro principal aliado y principal socio estratégico, el Gobierno de los Estados Unidos, que condena la flotilla de Gaza como una iniciativa proHamás, carente de base y contraproducente, que intenta dinamitar los intentos del presidente Trump para encontrar un plan de paz y que ha solicitado a los Gobiernos europeos que lleven a cabo acciones decisivas contra esta farsa carente de significado, denegándoles el acceso a los puertos, impidiendo su salida y evitando proporcionarles combustible. Usted ha mentido, señor ministro, cuando ha dicho que la de Gaza era una iniciativa humanitaria. En primer lugar, no se lo cree usted ni usted. No se lo cree ni usted ni ninguno de los nueve o diez grupos que han hecho uso de la palabra durante este debate, que no han dedicado ni medio segundo a explicarnos esa dimensión humanitaria. ¿Cuántos kilos de harina, cuántos kilos de aceite, cuántas toneladas de mantequilla viajaban en esos barcos? (Aplausos). No lo sabemos. Para ser una iniciativa humanitaria, resulta bastante sospechoso que nadie haya mencionado ese dato. Se lo diré en palabras del Board of Peace, de la convergencia de países que intentan la reconstrucción de Gaza. La flotilla que se dirige a Gaza es un performative loveboat activism. Usted es un poco más joven que yo, pero igual veía Vacaciones en el mar, ¿no? (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Es un activismo de vacaciones en el mar, de gente que no sabe nada y que no les importa nada la condición o la situación de los gazatíes. (Aplausos). Es de mal gusto negociar con la miseria de un pueblo para conseguir el incremento de su dimensión o de su visibilidad social.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.