Ignacio Hoces ÍñiguezVox
Diputado
«Muchísimas gracias, señora presidenta. Ni un solo español indefenso en su hogar, ni un solo español con miedo en su barrio. Mientras los españoles trabajan para tener un hogar, este Gobierno trabaja por los okupas, en vez de construir para que los españoles sean propietarios. (Aplausos). Señorías, hay imágenes que describen la decadencia: la anciana que vuelve del hospital y se encuentra su casa okupada, el trabajador español que, después de treinta años pagando su hipoteca, se encuentra que el okupa tiene más derechos que él mismo, o el joven que no puede alquilar porque el Gobierno ha hecho que los propietarios retiren inmuebles del mercado por miedo a no recuperarlos jamás. Esa es la España del Partido Socialista, la España donde el honrado tiene que pedir permiso y el okupa y el delincuente exigen derechos. (Aplausos). Y no, señorías, esto no es una exageración. Según los datos oficiales, en España se okupan más de cuarenta y cinco viviendas al día. Estamos hablando de más de dos viviendas okupadas a la hora. Por tanto, sus discursos demuestran la distancia sideral entre los discursos de la izquierda y los problemas reales de los españoles. Porque -que no se nos olvide- la izquierda siempre acaba destruyendo todo aquello que dice querer proteger. Es más, ese es su negocio. Por eso les preguntamos por la falta de sensibilidad social que tienen ustedes con la anciana que pierde su vivienda y la falta de sensibilidad social con los barrios obreros españoles, que están hartos de las mafias de la okupación, de la delincuencia y de la inmigración. (Aplausos). Porque quienes sufren todo esto no son las señorías de la izquierda ni las élites progresistas que viven en urbanizaciones vigiladas, sino que son los jubilados españoles, los trabajadores españoles, las madres solteras, los jóvenes y los miles de potenciales inquilinos que no son capaces de alquilar porque se les exigen avales, fianzas y nóminas por la inseguridad jurídica que la izquierda ha provocado en España. Hoy, en nuestra nación, una persona tarda más o menos entre treinta y treinta y cinco años en pagar su hipoteca. En cambio, en cuarenta y ocho horas es capaz de perderla por culpa de la okupación y, encima, el Estado exige al propietario que pague los impuestos, la comunidad y los suministros. A esto llama progreso la izquierda; nosotros lo llamamos la demolición del Estado de derecho. Basta con mirar a otras naciones para ver cómo la izquierda ha convertido España en el paraíso de los delincuentes. En Francia, por ejemplo, la ley KasbarianBergé, del año 2023, expulsa al okupa de manera inmediata; en Italia también hay desalojo inmediato para el okupa y se han incrementado las penas hasta siete años en determinados casos de okupación, y en Alemania y en Estados Unidos nadie se puede creer que, encima de que te okupan la casa, el propietario tenga que pagar los suministros, los impuestos y la comunidad.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.