Teresa Jordà i RouraERC
Diputada
«Eso sí, que votemos a favor no significa que renunciemos a hacer algunas consideraciones que me atrevo a adjetivar de críticas. La primera, señorías, es que esta reforma llega tarde. Formentera tiene Consell Insular propio desde el año 2007. Han tenido que pasar casi dos décadas para que el Estado adapte plenamente sus estructuras a la representación y a esta realidad. Por lo tanto, demasiado a menudo -lo hemos dicho muchas veces- las instituciones del Estado reaccionan a paso de tortuga, con lentitud, ante las realidades que son nacionales, ante las realidades que son territoriales y, en este caso, también insulares. Segunda reflexión -esta es un poco más de fondo-, esta proposición modifica dos artículos de la LOREG. Se modifican dos artículos para adaptarlos a la nueva configuración de las circunscripciones, en este caso, insulares, y está bien que se haga, pero, si me lo permiten, también tenemos que señalar que este hecho pone en evidencia los déficits estructurales del Senado, la Cámara Alta, que continúa sin ejercer como una verdadera Cámara territorial. Creo que eso hay que decirlo, es necesario decirlo, porque el problema no es solo quién está representado ahí, sino para qué sirve en realidad esta representación. Eso es lo que nosotros, al menos desde el Grupo Republicano, nos preguntamos cada vez que pensamos en el Senado. De hecho, hace años que escuchamos discursos sobre la pluralidad territorial del Estado, sobre el respeto a la diversidad y también sobre la necesidad de comparación institucional. Bueno, nosotros eso lo oímos muchas veces, pero luego tenemos un Senado con unas competencias que son las que son -subordinado también al Congreso, déjenmelo decir así-, incapaz de canalizar de forma efectiva las demandas de los territorios, que es para lo que tendría que servir, para canalizar las demandas de los territorios. Y eso pasa aún de forma más flagrante, especialmente cuando se trata de los países catalanes.»
Fragmento 5 de 7 de esta intervención.