Juan Antonio Valero MoralesSumar
Diputado
«VOX es el brazo político del partido inmobiliario y financiero y los escuadristas de Desokupa son su brazo armado. El Partido Popular y VOX no han dudado en castigar a la clase trabajadora de este país, a la orden de los grandes rentistas. Lo hicieron cuando votaron contra la prórroga de los alquileres, aplicando sadismo social. Votábamos un parche para evitar sufrimiento social, y ustedes eligieron a los grandes rentistas; no lo duraron. Por eso, frente a quienes tienen como prioridad la defensa del rentismo de la oligarquía financiera e inmobiliaria, frente a quienes son capaces de dejar a su hermana en la calle con tal de no molestar al patrón, nosotros vamos a intervenir, y tenemos un plan para que se cumpla el artículo 47 de la Constitución. Primero, vamos a volver a traer la prórroga de los alquileres. No vamos a cejar hasta que todas las familias que viven de alquiler puedan dormir tranquilas, y no preocupadas por abusos en el alquiler. (Aplausos). Frente a los fondos buitre vamos a defender cada hogar. Segundo, hay que incrementar el parque público de viviendas hasta en un millón y medio de viviendas públicas más en 2035. Y no queremos que quienes han sido parte del problema ahora hagan caja con la solución, con un modelo de colaboración públicoprivada. Cada euro público tiene que convertirse en vivienda pública, no en dividendos privados. El Partido Socialista en esta PNL mezcla y confunde vivienda protegida con vivienda pública. La vivienda protegida no es pública, es vivienda privada subvencionada con dinero público. Por eso, es necesario garantizar que no se puede descalificar, pero, sobre todo, hay que apostar por un verdadero parque de vivienda pública de alquiler social. (Aplausos). En tercer lugar, queremos expropiar -repito, expropiar- viviendas en desuso de entidades bancarias y fondos de inversión, así como suelo en desuso en el mundo rural para incorporarlo al parque público de vivienda, porque las viviendas vacías de los fondos buitre tienen que servir al interés general. Y, cuarto, donde hay presión inmobiliaria, turística y especulativa hay que limitar la vivienda a compra para uso residencial. Hay que prohibir comprar para especular. Hay que hacer valer la función social de la vivienda, porque las ciudades no pueden ser un parque temático para inversores.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.