29N · generales · dom 29 novfaltan 27 días

Etna Estrems FayosERC

Diputada

«Dicho esto, segundo punto, definiciones de diccionario. Habitar: vivir, quedar, estar en una casa, en un pueblo, y de ahí vivienda. Y lo mismo, vale en castellano también, para los que no escuchen la interpretación. Especular: comprar o vender contando, aprovecharse de una fluctuación del precio para lucrarse. Señoras y señores, de ahí viene el problema, ahí es donde están los bloques reales de este Congreso. El bloque uno: habitar, vivienda; es un derecho y todos tienen que poder acceder. El bloque dos: especular y, por tanto, lucrarse; es la prioridad nacional, sea de la nación que sea. Lucrarse a través de comprar bloques enteros y expulsar a vecinos y vecinas para revender los pisos a precio de oro. Ejemplo real, evidentemente, de L'Escala (muestra una fotografía): un bloque entero y una empresa compra casi todos los pisos de este bloque, veintidós pisos donde familias, parejas y jóvenes de mi pueblo vivían de alquiler. ¿Y qué hacen? Los expulsan a todos para revender estos pisos de dos y tres habitaciones a más de 400 000 euros. Un mínimo que solo pueden comprar personas extranjeras con un nivel adquisitivo mucho más elevado que los habitantes de L'Escala solo para hacer negocio. Esta operación expulsó a quince familias y personas jóvenes de su casa y las obligó a competir por una vivienda de alquiler en una zona turística con muy poca oferta en todo el año y con unos precios de compraventa totalmente inasumibles para una persona trabajadora. Una zona que sí se ha declarado tensionada, pero donde mientras mantengamos la posibilidad de hacer alquiler de temporada sin regulación, seguiremos viendo cómo muchísimos pisos quedan fuera del circuito de vivienda todo el año. Y este es solo un caso para explicar el drama. Esto pasa cada día, cada hora y en cada barrio: familias expulsadas de su casa porque permitimos que prevalga el derecho de la especulación al derecho de vivir. Y, cuando pasa esto, demasiado a menudo hay un modelo empresarial concreto detrás. Este modelo mucha gente no sabe ni que existe. Son las socimis. Las socimis son sociedades de inversión inmobiliaria, empresas que compran vivienda no para vivir, sino para convertirlas en activos financieros de los cuales extraer el máximo rendimiento posible. Y probablemente mucha gente que vive en un bloque propiedad de Vivenio o de otras empresas ni siquiera sabe que vive en un edificio propiedad de una socimi. Tampoco sabe que estas empresas disfrutan de unos privilegios fiscales absolutamente desproporcionados. Por ejemplo, pagan cero impuestos sobre sociedades, cero, mientras que cualquier trabajador autónomo o pequeña empresa paga impuestos sobre sociedades. También tienen una bonificación del 95 % en el impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados cuando compran viviendas o suelo destinado al alquiler. Es decir, el sistema fiscal premia a quien acumula viviendas, mientras que castiga a los que solo intentan poder vivir en una de ellas; el mundo al revés. Después, aún nos preguntan por qué los grandes fondos inmobiliarios compran barrios enteros. En Barcelona operan socimis como Barcino Property, Advero Properties, Vandor Real Estate, Vivenio o Testa Residencial. Algunas se presentan como empresas que ofrecen vivienda asequible para jóvenes que se convierten en realidad en alquileres de 1100 o 1600 euros o en ubicaciones de coliving de hasta 950 euros mensuales. Además, los beneficios se disparan. Merlin Properties ganó más de 786 millones de euros en el año 2025, Inmobiliaria Colonial 344 millones, y Vivenio cuatriplicó beneficios hasta los 18 millones de euros. Detrás de estas cifras hay personas que pierden su casa. El Sindicato de Inquilinos ha hablado de prácticas en Sant Cugat, Barcelona, Barberà del Vallès y en otros sitios: fraudes con el alquiler de temporada, renovaciones sistemáticas de contratos de alquiler, especulación con la vivienda protegida. Todo esto no son casos aislados, es el modelo de negocio. Limitar la compra a las empresas, personas jurídicas y fondos buitre es la emergencia social. Y solo se puede escoger estar en uno de los dos bandos, solo en uno de los bloques. Repito, bloque uno, vivir; bloque dos, especular. Solo hay dos bloques, solo hay dos opciones. Nosotros siempre optamos por estar en el primero. Ya lo hicimos cuando ustedes presentaron una proposición de ley similar a esta, que lógicamente dijimos que tenía que enmendarse en la línea de que algunas empresas sí que tienen que poder comprar.»

Fragmento 3 de 4 de esta intervención.

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