29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Ione BelarraPodemos

Diputada

«Gracias, presidente. Buenas tardes, señorías. Decía Paulo Freire, el famoso pedagogo brasileño, que en verdad sería una actitud ingenua pensar que las clases dominantes van a generar una forma de educación que permita a las clases dominadas comprender la realidad de forma crítica. Y añado yo: una educación que esté dirigida a la emancipación, a la libertad y a la felicidad. ¿A quién le interesa, señorías, que los niños y niñas de 1, 2 y 3 años vayan a una escuela de aulas masificadas, con profesoras agotadas que no llegan, que sienten culpa todo el día, que sienten ansiedad y donde a duras penas pueden cubrir sus necesidades básicas de alimentación y de cambio de pañal? No hablemos ya de cubrir necesidades básicas como el movimiento libre o de ser sostenidos emocionalmente por sus educadoras. ¿A quién le interesa, señorías, que un niño o una niña en su primera infancia aprenda con el corazón -aprenda de una forma que no va a poder olvidar nunca- que sus necesidades se van a cubrir tarde y probablemente mal por falta de recursos, que puede llorar todo lo que quiera y que la profe que tiene que atenderlo no va a tener manos suficientes para darle un abrazo y ayudarle a calmarse, y que va a pasar muchas más horas en una hamaca que en el suelo moviéndose libremente? Esto, señorías, le interesa a una sociedad que no quiere educar ni criar personas; quiere crear autómatas desconectados de sus necesidades, que trabajen diez horas al día, hagan horas extra, no peleen por sus derechos y que, cuando lleguen a su casa, se tumben a ver la tele, a ver Instagram en bucle o a jugar a la Play. Autómatas que, en vez de reconocer sus emociones, las tapen.»

Fragmento 1 de 2 de esta intervención.

Más de Ione Belarra

Todo lo de Ione Belarra

¿Algo mal atribuido o clasificado? Envía una corrección.