María Luz Martínez SeijoPSOE
Diputada
«Señorías, la moción que debatimos contiene elementos que identifican problemas reales: ratios elevadas, condiciones laborales mejorables y falta de homogeneidad territorial, pero falla en algo esencial: el diagnóstico y la viabilidad de sus propuestas. Y falla también porque ignora un elemento clave: la Educación Infantil es competencia exclusiva de las comunidades autónomas, que son quienes organizan los centros y gestionan al personal. Por eso, cualquier avance serio que se quiera hacer tiene que venir de la mano de la cooperación institucional y el respeto al marco competencial. Porque la precariedad que hoy existe en parte del sector no nace de las políticas actuales, sino de un modelo privatizador de la derecha, que trató la Educación Infantil como un servicio de mercado, debilitando la red pública y precarizando las condiciones laborales. Frente a ello, el Gobierno de España ha emprendido un camino claramente distinto: reforzar la red pública, aumentar la inversión y garantizar el acceso equitativo con calidad a la Educación Infantil. Señorías, nuestra enmienda aborda los problemas con rigor, realismo y vocación de transformación. Planteamos avanzar progresivamente en la mejora de las ratios educativas, garantizando atención individualizada y de calidad, pero con implantación viable y adaptada al territorio. Proponemos reforzar la incorporación del ciclo 03 en la legislación educativa básica del Estado, consolidando su identidad propia como etapa educativa, pero respetando el marco competencial de las comunidades autónomas. En este sentido quiero señalar que la ministra de Educación, en una reunión mantenida con las plataformas, se ha comprometido a promover la modificación del Real Decreto 132/2010 atendiendo a las demandas planteadas y reforzando ese marco de trabajo compartido. Y, por supuesto, defendemos seguir avanzando en la mejora del calendario laboral y de las condiciones de trabajo, acercándolas al conjunto del sistema educativo sin imponer rigideces inviables, así como también impulsamos el reconocimiento de tiempos no lectivos para la coordinación pedagógica, para la formación y para la atención a las familias, elementos que son claves para la calidad educativa. Sin ninguna duda, promovemos una mejora gradual de las condiciones salariales, pero, eso sí, con una negociación colectiva que permita avances sólidos y sostenibles.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.