Diputado
«Gracias, señor Bolaños. Usted no se ha leído el auto y tampoco se ha leído la prensa de hoy. (Rumores). ABC: Zapatero lideró una trama criminal. (Muestra la portada del periódico ABC). El Mundo: Cazado el comisionista Zapatero. (Muestra la portada del periódico El Mundo). ¿Ahora qué? El País: Zapatero, imputado. (Muestra la portada del periódico El País). Estos supongo que dirá que no son pseudomedios. Mire, señor Bolaños, 48 horas después del batacazo electoral de su compañera María Jesús Montero -no se ha podido reponer; hoy aún no está aquí-, España despertó viendo un nuevo registro policial, otra redada en dependencias socialistas. No es la primera. Esta vez fue en el despacho de Zapatero. Zapatero: su guía, su faro, su vaca sagrada, su padrino, el padrino. (Aplausos). El padrino de una organización criminal, que es en lo que ustedes han convertido al Partido Socialista. Hagamos memoria: de los secretarios de Organización de Pedro Sánchez, uno está en prisión preventiva y el otro en libertad condicional. Supongo que ustedes, cuando ven pasar un furgón policial, se echan a temblar porque piensan que van a por ustedes. (Rumores.-Risas). Mire, ¿a qué se dedica el Gobierno? Porque la realidad es que nada de lo que se le imputa al señor Rodríguez Zapatero se podría haber cometido sin la colaboración del Gobierno del que usted forma parte. La organización criminal que se investiga es la de Zapatero, es la de Sánchez, es la del Partido Socialista y es la del Gobierno de España del que usted forma parte. (Aplausos.-Varios señores diputados: ¡Muy bien!).»