Diputada
«Señor Marlaska, por un momento deje de pensar como ministro y póngase en la piel de un guardia civil, en la piel de un hombre que recibe la orden de salir al mar para enfrentarse a narcotraficantes que cada vez son más violentos, más organizados y que están mejor equipados. Póngase en la piel de un hombre que sabe, antes siquiera de arrancar la embarcación, que la de los delincuentes es más rápida que la suya, que va en inferioridad, que le van a disparar, que no está en igualdad de condiciones con el delincuente y que, aun así, tiene que seguir adelante, sabiendo que ni siquiera podrá defenderse. Póngase en la piel de ese agente que sale al mar consciente de que igual no vuelve a casa, consciente de que su vida depende más de su valor que de los medios que le dan usted y el Estado, señor Marlaska, y aun así no duda, no se esconde, no mira hacia otro lado, sino que cumple la orden, cumple con España, codo a codo con sus compañeros. Ellos sí entienden algo que este Gobierno ha olvidado, y es que en este país hay hombres y mujeres que están dispuestos a dar su vida por los demás, por un bien superior a sí mismos, superior a su comodidad, a su miedo, incluso a su propia vida. Y eso, señor Marlaska, merece algo más que discursos: merece respeto, merece medios, merece protección y merece un Gobierno que esté a la altura de su sacrificio.»
Fragmento 2 de 6 de esta intervención.